El Museo Casa de El Capitán y la Cueva de Uchova incorporan la realidad virtual

Ayuntamiento de San Miguel de Abona y Patrimonio Cultural del Gobierno Canario alcanzan un acuerdo para que ambos espacios se equipen con la última tecnología. El alcalde, Arturo González, y el director general de dicha área regional, Miguel Ángel Clavijo, destacan que la iniciativa acercará los valores históricos y etnográficos del municipio de  forma novedosa e innovadora.

El museo Casa de El Capitán y el yacimiento aborigen Cueva de Uchova ofrecerán un nuevo sentido a la historia de San Miguel de Abona con las actuaciones de mejora tecnológica y ampliación de servicios que se contemplan por parte del Ayuntamiento y del área de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias para conseguir que sean espacios “vivos” y mucho más atractivos tanto para el residente como para el visitante.

Con el desarrollo de estos proyectos se cumplirán los compromisos adquiridos por el director general del área, Miguel Ángel Clavijo, en su reciente reunión con el alcalde sanmiguelero, Arturo González. De hecho, ambos coincidieron en señalar la importancia y el trabajo desarrollado durante años en la conservación de los valores patrimoniales de la comarca.

Los trabajos que se desarrollarán en la Casa de El Capitán consistirán en la subdivisión de una de sus salas para la instalación de unos módulos interactivos, así como propiciar un nuevo espacio en el museo en el que se instalará la sala inmersiva y el visionado en 3D de las piezas principales de su colección.  En este sentido, el usuario se sentirá sumergido dentro del mundo virtual que está explorando, al aportar una profundidad y cercanía difícil de igualar.

Por otro lado, la actuación en la Cueva de Uchova, yacimiento olvidado durante décadas y sin poder difundir su historia y el potencial cultural que contiene, plantea de una forma viva, dinámica e innovadora adentrarse en este espacio y observar los restos tal y como los pudieron ver sus descubridores, al recrear el espacio en 360 grados, a través de gafas de realidad virtual.

Acercando la historia

“Las actuaciones que se contemplan en el museo Casa de El Capitán y en Uchova acercarán nuestra historia y los valores patrimoniales, así como etnográficos del municipio de una manera novedosa e innovadora”, manifiesta el alcalde de San Miguel de Abona, Arturo E. González Hernández.

En similares términos se ha pronunciado el director general de Patrimonio Cultural del Gobierno canario, Miguel Ángel Clavijo, quien añade el “carácter pedagógico del proyecto porque buscamos no solo el efectismo, sino también la rigurosidad de la información”.

Así, señala que estas nuevas herramienta servirán como reclamo para el público, fomentando la “difusión del patrimonio cultural”; mientras que el presidente de la Corporación local sanmiguelera expresa que la iniciativa impulsa la identidad de San Miguel de Abona, conservando la historia de nuestro pueblo”.

De este modo, se resalta que “San Miguel de Abona constituye un importante ejemplo de conservación, arquitectura y valor ambiental rural, realizando acciones para la conservación y difusión de su rico y variado patrimonio, siendo un referente en la gestión de estos recursos en el sur de Tenerife”.

Arqueologí­a – Cueva de Uchova


ARQUEOLOGíA

Cueva de Uchova.

    En 1933, en la parte alta de municipio, es descubierto un cementerio guanche en la conocida como Cueva de Uchova, la cual albergaba en su interior más de 70 momias guanches, además de varios utensilios domésticos. Los informes de la época describen la colocación de los cadáveres, los cuales descansaban sobre troncos de sabina situados sobre piedras de grandes dimensiones a los que se habí­an apoyados unos palos y, sobre estos, numerosos cadáveres superpuestos. Se miden esqueletos y se dan las dimensiones: 1″™75m. y 1″™90 m., sólo se advierten restos de momificación en seis cuerpos, en las manos con las uñas intactas y uno con el pie entero.

    En cuanto a la distribución de los cuerpos hallados, son importantes los datos facilitados por la prensa a través de su descubridor, la orientación y colocación de los cadáveres, unas veces de norte a sur y otras de sur a norte tocándose al parecer  por la planta de los pies, datos que certifica Cuscoy en el transcurso de sus trabajos posteriores. Nada de utensilios salvo un cuenco de madera roto. Según el estudio hecho por Cuscoy, entre los materiales hallados figuran noventa cuentas de collar de forma anular, una cabeza de punzón de hueso, restos de pieles en algunos puntos de la cueva, hachones de tea, además de un gánigo de barro cocido hallado en una oquedad del techo de la cueva, se trata de un pequeño cuenco de 9 cm. de altura por 18 cm. de diámetro de color pardo rojizo. Según Cuscoy, éstas cuevas no contienen restos de ocupación humanas por lo que se concluye que correspondió a una población dispersa y trashumante. El estudio de esta necrópolis revela las particularidades de los ritos funerarios que se desconocí­an hasta entonces, como lo fue la colocación de los cadáveres (superpuestos, yuxtapuestos) y los diferentes acondicionamientos de sus lechos.